Madrid ‘desagravia’ al almirante Cervera con unos jardines en Chamberí

El Ayuntamiento coloca una placa para homenajear a un militar al que Colau quitó una calle en Barcelona

Placa de los Jardines del Almirante Pascual Cervera

Madrid no tiene playa pero desde hoy unos jardines de la capital -el centro de la plaza del Conde de Valle de Suchil, en Chamberí- llevarán el nombre del almirante Pascual Cervera, un marinero con escasa relación con Madrid pero al que Barcelona quitó una calle dedicada al militar (“un facha”, dijo entonces Ada Colau) y puso en su lugar una placa a Pepe Rubianes.

Hace un año y en respuesta a la decisión de la ciudad condal, el pleno de la Junta de Chamberí aprobó dedicar unos jardines del distrito a este marinero para arreglar el «desagravio» barcelonés. Ahora Madrid no sumó sus votos a la propuesta, pero la alcaldesa Manuela Carmena hizo efectiva esta propuesta hace unos meses en Junta de Gobierno.

El homenaje y colocación de la placa oficial ha tenido lugar esta mañana de miércoles. Al acto han acudido políticos de la corporación municipal (allí estaban la concejala del distrito en funciones, Esther Gómez, así como el actual portavoz del PP Pedro Corral o el candidato a la alcaldía, Martínez-Almeida), además del biznieto del almirante, Pascual Cervera Toscares, , el almirante Fernando Poole Quintana, en representación de la Armada.

“Hoy se rinde homenaje a un gran profesional del ejército español y uno de los grandes militares del siglo XIX. Fue defensor del orden constitucional en la I República española y enviado a Cuba en 1898 para sofocar los brotes independentistas apoyados por Estados Unidos. Aunque manifestó sus dudas sobre la misión totalmente desigual en fuerzas, hizo todo lo posible por atenuar los daños a la escuadra que comandaba”, ha explicado Esther Gómez.

Acto de colocación de la placa en los Jardines del almirante Cervera

Después de la intervención de los representantes de los grupos políticos, el biznieto del almirante ha querido alabar los valores de su antepasado en su dedicación vital al servicio a su país y a los demás, expresados en una frase que dejó escrita y que bien podría ser su lema: “Una sociedad en la que cada cual cumpliera con su deber sería una sociedad feliz”.

Defensor de la colonia de Cuba

Pascual Cervera y Topete nació en 1839 en Medina Sidonia (Cádiz). Con 13 años ingresó en el Academia Naval de San Fernando recibiendo el despacho de alférez de Navío a los 21 años. Tras completar su formación en la escuela naval, participó en numerosas acciones militares, tanto en el exterior como en nuestro país.

En 1863 fue agregado a la delegación española en Washington y en 1898 salió rumbo a Cuba al mando de la Escuadra del Atlántico, con la misión de sofocar los brotes independentistas de la colonia. Comandó una flota en mal estado y tuvo que enfrentarse a la armada americana cumpliendo órdenes, aún en contra de sus propuestas que fueron desoídas por la Junta de Almirantes y por una gran mayoría del gobierno. La contienda costó la baja de unos quinientos marineros españoles y dos mil prisioneros, entre los que se encontraba el propio Cervera, y supuso la pérdida de la última colonia española.

Una vez repatriado, tuvo que sufrir un juicio militar por sus presuntas responsabilidades en el desastre colonial. Finalmente fue absuelto y publicó un libro de justificación sobre los acontecimientos coloniales. En 1903 fue nombrado senador vitalicio hasta su muerte en 1909.