¿Peatonalizar Fuencarral hasta Quevedo? «Mejor aumentar posibilidades peatonales sin eliminar la circulación»

Asociaciones vecinales se muestran contrarias a prohibir totalmente el paso de coches, pero piden una plataforma única

Actividades en la calle Fuencarral durante un domingo peatonal | AYTO. MADRID

El de las peatonalizaciones es un debate que, periódicamente, vuelve a la ciudad y a los medios de Madrid cada cierto tiempo. El anuncio del alcalde de que peatonalizará definitivamente toda la Puerta del Sol y que estudia hacer lo mismo con Hortaleza no ha sido bien recibido en algunos sectores de la población: las asociaciones de vecinos están radicalmente en contra.

Los vecinos valoran la eliminación de los coches, pero temen los efectos que las aceras tienen sobre el ruido, el precio de los alquileres y la proliferación de terrazas de hostelería, que va unida a la desaparición de comercios de barrio. Las asociaciones son unánimes en esta visión, después de comprobar los resultados en el tramo de Fuencarral que quedó cortado al tráfico hace más de diez años.

También en Chamberí se han valorado algunas peatonalizaciones, como la del tramo de esta calle Fuencarral, comprendido entre Bilbao y Quevedo. Manuela Carmena había prometido ejecutarla si hubiera renovado su mandato, pero la llegada de un nuevo ejecutivo a la alcaldía dejó parados los planes. Aprovechamos este impás para preguntar a una de las asociaciones del distrito más activas en temas de movilidad -Corazón Verde Chamberí- para preguntarles qué harían con esta zona.

«En general, consideramos que las peatonalizaciones completas deben ser actuaciones muy limitadas a espacios muy concretos y con unas características muy determinadas, que les permitan beneficiarse de forma clara de tal exclusividad», explica un portavoz a Somos Chamberí. «Dadas las dimensiones de la calle Fuencarral, entre Bilbao y Quevedo, parece lógico asumir la posibilidad de tráfico rodado, teniendo en cuenta que queda además mucho margen todavía para aumentar las posibilidades peatonales y estanciales de esa vía sin necesidad de eliminar por completo la circulación».

Tramos de Fuencarral que estudió peatonalizar el área de Urbanismo | SOMOS CHAMBERÍ

Desde Corazón Verde apuestan por «incrementar el espacio estancial-peatonal de ese tramo, así como establecer una prioridad peatonal clara en toda la calle y en cada uno de los cruces. Igualmente, se podría valorar restringir el tráfico de paso, permitiendo únicamente el acceso de transporte público, bicicletas y tráfico estrictamente local (vecindario, servicios, emergencias…) Todo ello complementado con medidas de calmado de tráfico y prioridad peatonal (plataforma única con pasos peatonales sobre elevados en los cruces, diseño de carriles con estrechamientos y cambios de dirección)», añaden desde la asociación.

Con el objeto de prevenir los problemas que causan las ampliaciones de acera, Corazón Verde llama la atención sobre las terrazas: «Naturalmente, cualquier medida de ampliación del espacio estancial-peatonal debería conllevar una adecuada dotación de dichas áreas (mobiliario, sombras, fuentes, vegetación, espacios infantiles/deportivos/mayores) así como una reconsideración, limitación y control de la superficie susceptible de ocupación por actividades privadas, con especial atención a la proliferación de terrazas que actualmente tiene ya colmatada la mayor parte de este espacio, haciendo inaprovechable, al margen del consumo, la ganancia de espacio estancial que se consiguió en su día». También proponen que el Ayuntamiento cuente «con la opinión informada del vecindario» y pueda testar «las posibles soluciones con actuaciones de urbanismo táctico, como la desarrollada en su día en la calle Galileo o como las que actualmente funcionan en muchas ciudades del mundo».