Los planes de Martínez-Almeida y Villacís para Chamberí: adiós a los carriles bici y a Despacio Galileo

El proyecto residencial sobre Cocheras saldrá adelante y queda por despejar el futuro uso del Beti Jai, una de las joyas patrimoniales del distrito

El tramo en el que se instaló Despacio Galileo | SOMOS CHAMBERÍ

Un nuevo Ayuntamiento tomará el palacio de Cibeles el próximo 15 de junio, fecha en la que Madrid elegirá a su nuevo alcalde, que con toda probabilidad será José Luis Martínez-Almeida, el candidato del PP que, pese a conseguir el peor resultado de su partido en la capital, podrá apoyarse en los votos de Ciudadanos y Vox para alcanzar la vara de mando.

A falta de que arranquen las negociaciones entre los partidos, Begoña Villacís (candidata de Cs) ya ha anunciado su intención de entrar en el futuro gobierno de Martínez-Almeida. Por este motivo repasamos las intenciones con las que se presentaron PP y Ciudadanos a las elecciones municipales y sus planes concretos para Chamberí.

Parece claro que una de las primeras cosas que desaparecerán cuando Almeida tome el mando será la zona de Despacio Galileo. El experimento de movilidad Chamberí Zona 30 se quedó en 30 metros de asfalto ganados para los peatones con jardineras volverá pronto a ser aparcamientos en batería, según afirma el programa electoral del PP de Chamberí en su tercer punto. Villacís quería también eliminarlo en sus 100 primeros días de gobierno municipal, confirmaron a Somos Chamberí fuentes del partido, y ahora podrá hacerlo.

Lo que también verán los madrileños desaparecer serán probablemente los carriles bici de los bulevares. Tanto Ciudadanos como el PP habían anunciado su reversión si llegaban a la alcaldía. Aunque habrá que esperar para ver cómo se ejecuta, porque al construirse como una Inversión Financieramente Sostenible el consistorio tendría que esperar -teóricamente- cinco años desde su puesta en marcha para revertirlo, como marca la legislación estatal. Según este calendario, la reversión podría llegar a mediados del año 2022.

No está claro qué sucederá con el carril bici de Santa Engracia. También está afectado por la obligación de funcionamiento durante cinco años y ni PP ni Ciudadanos lo incluyeron la reversión en sus programas electorales. El partido de Villacís sí que indicó que haría un estudio para observar su utilidad pero actualmente es la segunda vía ciclista más usada de la ciudad. También se desconoce lo que ocurrirá con los carriles bici aprobados en los Presupuestos Participativos que aún no se han ejecutado. Ni tampoco si se peatonalizará Fuencarral todo el fin de semana, como votaron los chamberileros.

Estas actuaciones de movilidad estarán condicionadas con lo que pasará con Madrid Central, el área de bajas emisiones puesta en marcha por Carmena que el PP promete dividir en Áreas de Prioridad Residencial (APR), algo que no es sencillo de ejecutar tanto física como legalmente y que marcará probablemente buena parte de la legislatura.

Adelante Cocheras y TPA

Los proyectos que seguro saldrán adelante -salvo que se detengan en los tribunales- serán las operaciones inmobiliarias sobre las Cocheras de Cuatro Caminos y en el antiguo Taller de Precisión y Artillería, donde Almeida tiene previsto construir una escuela infantil municipal. Tanto PP como Ciudadanos han mostrado su apoyo a los cooperativistas de dichos desarrollos, que ahora podrán impulsar tanto desde el Ayuntamiento como desde la Comunidad.

Lo que sí que quedará parado previsiblemente será el futuro del Parque Móvil, que depende del gobierno socialista en Moncloa y sobre el que no se prevén planes urbanísticos inmediatos, más allá de la construcción de un polideportivo municipal, cuyas obras arrancarán en las próximas semanas, después de dejar Ahora Madrid aprobado el proyecto y su financiación.

Queda por despejar el futuro uso del Beti Jai, el frontón recuperado por el Ayuntamiento de Madrid que se quedó sin plan especial después de la denuncia de MCyP. Ahora PP y Ciudadanos podrían aprovechar en una de las joyas patrimoniales del distrito alguno de los usos propuestos por el concurso que organizó el COAM o repensar uno nuevo que incluya un aprovechamiento comercial más intenso del espacio, pasando a secundario su uso deportivo.

Otro de los retos del nuevo equipo de Gobierno será el de conseguir más zonas verdes para Chamberí. La coincidencia de las siglas en Comunidad y Ayuntamiento, unido a que la futura presidenta de la región es chamberilera podría facilitar los acuerdos entre el Canal de Isabel II y el consistorio para seguir abriendo parte de los depósitos al público, como ya se hizo en Ríos Rosas y se hará en breve en Bravo Murillo.

Por último y en cuanto a promesas de menor calado, parece claro que la Avenida de Filipinas contará en este mandato con un monumento a los caídos en la defensa de esta excolonia española (lo llevaba Almeida en su programa) y habrá que esperar para ver la influencia de Ciudadanos en el futuro gobierno y su posibilidad de desarrollar ideas de su programa chamberilero como la zona de coworkings en Aurrerá, la mejora de la iluminación en la calle Gaztambide o el programa de concienciación para la calle Ponzano.