Rescatan a un búho real volando despistado en mitad de Chamberí

El animal, con un problema ocular, se recupera en un centro especializado de la Casa de Campo después de que varios agentes de la Policía Municipal lo encontraran en la calle Donoso Cortés

Una agente de Policía Municipal, con el búho real capturado | AYUNTAMIENTO DE MADRID

Sorpresa mayúscula esta noche en el entorno de la calle Donoso Cortés, donde sobre la una de la madrugada varios vecinos llamaron a la Policía Municipal alertando de la presencia de una gran ave rapaz, aparentemente despistada y asustada, a la altura del cruce con la calle Guzmán el Bueno.

Aunque al principio los agentes que acudieron a responder las llamadas no pudieron alcanzarlo, un pequeño despliegue policial logró encontrarlo unas manzanas más allá, cerca de Moncloa, a la altura del número 6 de la calle Arcipreste de Hita. Allí fue capturado por los agentes «de forma limpia y segura», informan fuentes del cuerpo a Somos Chamberí.

El ave fue trasladada con precaución hasta el Zoo de Madrid, debido a que a esas horas de la madrugada no se encontraba abierto ningún centro de recuperación de este tipo de animales. Fuentes del parque zoológico han informado a este periódico que suelen prestar esta asistencia a la Policía Municipal en las horas nocturnas. Por la mañana de este miércoles, el animal fue trasladado al cercano Brinzal, el centro de recuperación de aves nocturnas de la Casa de Campo.

«El animal se encuentra estable y lo estamos tratando», explican desde el Brinzal a Somos Chamberí. Al parecer y según un primer diagnóstico, el ave rapaz presentaba un problema ocular que pudo influir en que acabara en mitad de una calle de la capital madrileña. En los próximos días, los expertos del centro le asignarán un tratamiento para poder dejarlo de nuevo en libertad, una vez que se recupere.

Un ejemplar de búho real | PETER TRIMMING

El búho real es el ave rapaz nocturna más grande de la península. Con sus alas extendidas puede llegar a medir más de 1,5 metros y, aunque muchos madrileños no lo conocen, varias parejas anidan en la capital. Su número en la Comunidad de Madrid ha ido creciendo de forma progresiva -un informe de 2013 contó 500 parejas- y lugares como el Parque del Oeste los acogen.