El Beti Jai se abre a las visitas por la Semana de la Arquitectura

El edificio recién recuperado mostrará a los ciudadanos su nueva cara durante los días 30 de septiembre, 1 y 2 de octubre. Solo con reserva previa

Entrada a la cancha del Beti Jai | SOMOS CHAMBERÍ

El frontón centenario de Chamberí se abre de nuevo al público. Será solo durante tres días (30 de septiembre, 1 y 2 de octubre) y con motivo de la Semana de la Arquitectura (con reserva previa), que este año vuelve a ofrecer visitas guiadas a numerosos edificios del distrito y del resto de la ciudad con gran valor patrimonial.

En el caso de la instalación de Marqués de Riscal, será la segunda oportunidad para los madrileños de ver los resultados de las obras de consolidación del edificio, que han dejado una cancha y unas arquitecturas renovadas que sobrecogen al visitante cuando pone el pie en el lugar donde durante décadas, hace más de cien años, se jugaba a la pelota. La primera jornada de puertas abiertas se celebró en junio y contó con la asistencia de cientos de personas.

La distribución actual del Beti Jai es la siguiente: los tres pisos del edificio con fachada a Marqués de Riscal están destinados a vestíbulo principal y salones de descanso, despachos de administración, contadurías y taquilla, habitación para el conserje y cajas de escalera independientes para palcos y plateas, sillas y gradas, mientras que en los tres pisos del cuerpo posterior se disponen otras dos cajas de escaleras y las áreas de servicio. Entre ambos pabellones se desarrolla un graderío de estilo neomudéjar en el que destaca el interesante trabajo en hierro de las galerías, aunque la fachada a la calle sigue en cambio el estilo ecléctico de inspiración Segundo Imperio recurrente en la obra de Rucoba.

Declarado monumento nacional en 1991 y Bien de Interés Cultural en 2011, el Beti Jai es de propiedad municipal desde el año 2015. Ahora queda saber qué uso tendrá en el futuro y si podrá albergar, además de otras actividades, partidos de pelota. De momento y para cuando se acometa la reforma definitiva que lo volverá a poner en uso, los responsables de las obras de consolidación han guardado un montón de elementos interiores (carpinterías, azulejos, rejerías) y han catalogado los restos de pintura para que el futuro proyecto de rehabilitación los pueda contemplar y añadir para recuperar la memoria de un espacio histórico ganado por la ciudad.

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